Duck Drop: Cómo asegurar que las mujeres encuentren su voz en la abogacía?
En marzo conmemoramos el Día Internacional de la Mujer y honramos la importante lucha que muchas han llevado a cabo para crear un mundo más igualitario. Admiro profundamente a las mujeres involucradas en la lucha contra la lepra, y quise que este documento sirviera como un espacio para que ellas compartieran su perspectiva con todos nosotros. Con esto en mente, he invitado a dos destacadas defensoras: mi querida amiga, Lucrecia, así como mi esposa, Cynthia, para que discutan este tema con nosotros.
También quise darles la oportunidad de leer sus respuestas en español, de manera que podamos abrir la conversación y compartirla con una audiencia más amplia, incluyendo a America Latina, de donde Lucrecia, mi esposa y yo somos originarios. Espero que esta entrevista sea tan inspiradora y desafiante como lo fue para mí.
Una vez más, respondo a estas preguntas desde mi perspectiva como hombre: como observador y oyente, pero alguien sin experiencia de primera mano. Por ello, he decidido abordar estos temas junto con mi esposa, Cynthia.
1.¿Qué desafíos encuentran particularmente las mujeres en la abogacía?
Cynthia y Mathias:
En primer lugar, la mayoría de las mujeres son las principales responsables del cuidado de su hogar y su familia. Esto consume gran parte de su tiempo y energía, lo que limita su participación en actividades como la abogacía. Además, creo que ocurre de forma similar como en otros ámbitos.
De hecho, incluso después de que una mujer haya cuidado de su familia y su hogar, puede que haya quienes cuestionen su participación en la abogacía. Debido a la cultura y a los prejuicios, comentarios como "¿No tienes una familia y una casa que cuidar?" pueden suponer una barrera adicional.
En un mundo tradicionalmente dominado por los hombres, existen numerosas barreras, tanto visibles como invisibles, para las mujeres. La mayoría de las personas (mujeres y hombres) no pasan directamente de una vida tranquila en el hogar a participar activamente en la abogacía. A menudo, se trata de un proceso gradual que conduce a un mayor empoderamiento a través de la participación en diferentes actividades, el ser escuchadas y valoradas en distintos contextos, y el reconocimiento de la importancia y el impacto potencial de alzar la voz y contribuir.
Lucrecia:
La mujer actualmente enfrenta grandes desafíos debido a la desigualdad de género, lo cual es la causa de la mayoría de los problemas que afectan en desproporción a mujeres y niñas, en cualquier etapa y en diferentes ámbitos. Esto incluye violencias de todo tipo: violencia en el seno familiar, violencia sexual, violación de derechos humanos. También existen barreras en educación, asistencia médica y oportunidades laborales, así como también restricciones al momento de participar en la toma de decisiones y en diferentes programas sociales.
2. ¿Qué acciones son necesarias para que las mujeres puedan participar en abogacía?
Cynthia y Mathias:
En primer lugar, debemos ver y considerar a las mujeres y niñas como participantes plenas en todo. Debemos desafiar los prejuicios culturales que limitan su participación en la abogacía.
Luego, debemos crear espacios para que el camino hacia el empoderamiento sea accesible para las mujeres y las niñas. Quizás esto pueda comenzar asegurándonos de que estén presentes y sean escuchadas en cualquier actividad que se realice en su comunidad.
Tal vez no todas las mujeres deseen activar en la abogacía, pero quienes sí lo deseen deben tener oportunidades para desarrollarse en este ámbito.
Lucrecia:
En la vida pública y privada, la mujer se enfrenta a la segregación profesional, los estereotipos y las costumbres. En algunos países, las leyes discriminatorias y obsoletas constituyen algunas de las muchas barreras que deben enfrentar las mujeres en pleno siglo XXI; por ejemplo, en cuanto a derecho a la propiedad, acceso a créditos, educación, oportunidades laborales dignas, derecho a la salud, comunicación, recreación y participación en la política y en la toma de decisiones.
La única forma de superar estas barreras es mediante la sensibilización, la educación y la fuerza de voluntad que surge tras una gran violación de derechos. En algún momento de la vida, con un poco de apoyo, iniciativa y determinación, es posible forjar un futuro mejor y convertirse en un testimonio de vida para otras mujeres.
3.¿Tienes algún ejemplo de alguna mujer, además de Lucrecia, que haya logrado superar estas barreras? ¿Cómo lo hizo?
Cynthia y Mathias:
Sí. Conocemos a muchas mujeres en diferentes países, pero también debemos admitir que no les hicimos esta pregunta, así que compartiremos lo que hemos observado; y quizás estemos dando algunas cosas por sentadas. Además, el hecho de que se hayan superado algunas barreras en un contexto no implica que se hayan superado todas, especialmente para las mujeres.
Estas mujeres son increíblemente fuertes, resilientes, creativas, empáticas, pacientes, perseverantes y comprensivas. En segundo lugar, parecen centrarse en dónde pueden obtener apoyo, ya sea de la familia, los amigos, los conocidos, la fe, y siempre están buscando aliados. Diría que están en un camino donde cada actividad, cada oportunidad para hablar, cada conversación, cada encuentro las empodera aún más.
Lucrecia:
Hay muchas mujeres que han superado barreras que, por un momento, truncaron sus vidas. Algunas de ellas no han sido afectadas por la enfermedad de la lepra, pero nos han enseñado el valor que se tiene por el hecho de ser mujer y creadora de vida. Más allá de esto, la mujer que hoy se identifica como líder integral frente a una comunidad con prejuicios sociales, producto de la falta de cultura, debe ser muy cuidadosa, porque en muchos casos somos consideradas una amenaza cuando alzamos nuestra voz en favor de los más vulnerables. En el mundo, hay mujeres afectadas por la lepra con una voz y una resiliencia admirables.
TLM continuará profundizando en este tema en abril. Dentro del marco de nuestras reuniones en Londres, realizaremos un seminario donde los países miembros de TLM discutirán cómo lograr que las voces de las mujeres puedan ser escuchadas a través de la abogacía. Lucrecia participará en esta conversación junto a otras activistas, incluyendo la Relatora Especial de la ONU sobre la lepra. Esperamos que estas discusiones susciten más discusiones respecto a qué podemos hacer para asegurar que las mujeres afectadas por la lepra, y sus invaluables perspectivas, puedan ser escuchadas.